
Con 50 millones de viajeros y viajeras al año, la compañía de transporte interurbano de Gran Canaria impulsa un modelo de movilidad que combina servicio público, compromiso social y sostenibilidad ambiental.
En una isla donde la movilidad condiciona el acceso al empleo, la educación, la sanidad o la vida social, el transporte público no es solo un servicio: es un elemento esencial de cohesión social y territorial.
En este contexto, Global ha consolidado un modelo de gestión, fundamentado en los principios de la economía social, que va más allá del traslado de personas, integrando los valores de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en su actividad diaria.
Los datos de 2025 reflejan la dimensión de este impacto. La compañía alcanzó un nuevo récord histórico con 50 millones de viajeros y viajeras, realizó más de un millón de expediciones y recorrió 35 millones de kilómetros, consolidando su papel como uno de los pilares de la movilidad en Gran Canaria. Además, reforzó su plantilla con 155 nuevas incorporaciones, entre ellas 26 mujeres conductoras, contribuyendo tanto a la creación de empleo como a la mejora de la igualdad en el sector.
El estudio de satisfacción anual respalda esta percepción: el 95% de las personas que viajan con de la compañía, consideran que el servicio es esencial en su vida diaria.
En la línea de integrar los principios de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en su actividad diaria, Global tiene en la promoción de la igualdad y la inclusión, uno de los ejes principales de su estrategia de responsabilidad social.
El 8 de marzo, la empresa se sumó junto a más de 30 compañías de transporte público a nivel estatal a la campaña “Quiero mover el mundo”, una iniciativa orientada a atraer más mujeres al sector y reducir la brecha de género en profesiones tradicionalmente masculinizadas.
El compromiso con la diversidad se reflejó también en distintas campañas de sensibilización. Bajo el lema “El viaje nos une”, la compañía dio visibilidad a las experiencias de personas migrantes residentes en la isla, con el objetivo de fomentar el respeto y eliminar prejuicios por origen o color de piel. En junio, coincidiendo con el Día del Orgullo, la campaña “Mi orgullo, mi actitud” reivindicó la autenticidad y la diversidad afectivo-sexual de las personas del colectivo LGTBIQ+.
La acción social continuó en noviembre (25N) con una campaña dirigida a adolescentes y jóvenes para identificar señales de alerta en relaciones de pareja y prevenir la violencia de género. Asimismo, la empresa impulsó iniciativas de sensibilización sobre enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otras realidades sociales que requieren mayor visibilidad.
Compromiso con la comunidad
La vinculación con el territorio es otra de las señas de identidad de la compañía. En septiembre, la Guagua de las Promesas alcanzó en su sexta edición, cifras récord, recogiendo 25 toneladas de alimentos destinados a personas en situación de vulnerabilidad. Esta iniciativa solidaria se ha convertido en uno de los proyectos sociales más representativos de la empresa.
GLOBAL también colaboró un año más con el programa universitario Ruta 7, facilitando el transporte a 40 jóvenes participantes y apoyando una experiencia formativa vinculada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
A lo largo del año, la compañía ha participado además en celebraciones y eventos significativos para la sociedad canaria, reforzando su papel como agente activo dentro de la vida cultural y social de la isla.
Educación y acción por el medio ambiente
En un contexto marcado por la emergencia climática, el transporte público representa una alternativa clave para reducir emisiones y avanzar hacia un modelo de movilidad más sostenible. Global ha reforzado este enfoque con campañas de sensibilización y programas educativos dirigidos a la ciudadanía.
Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, la empresa lanzó una iniciativa para reducir el consumo de plásticos y fomentar el reciclaje. Meses después, coincidiendo con el Día Internacional contra el Cambio Climático, impulsó una campaña de concienciación para sensibilizar a la población canaria sobre las consecuencias y riesgos de la emergencia climática, visibilizando el impacto local y más cercano en nuestras islas, y animando a la ciudadanía de las islas a “ser parte de la solución” desmitificando argumentos de corrientes negacionistas.
El compromiso ambiental también se trasladó al terreno a través del Grupo Impacto, formado por personal voluntario de la compañía. Durante el año se llevaron a cabo actividades como la retirada de especies invasoras, suelta de pardelas, limpieza de microplásticos en el litoral, talleres ambientales y acciones de conservación de fauna.
La educación ambiental ocupa un lugar destacado dentro de esta estrategia. En 2025 se impartieron 123 talleres de educación medioambiental y transportes sostenible, en los que participaron 2.316 estudiantes de primaria y secundaria.
Más allá del transporte
La estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de Global refleja una visión cada vez más extendida en el ámbito empresarial: el valor de una organización no se mide únicamente por sus resultados económicos, o por la calidad de su servicio, sino también por su contribución al bienestar social y ambiental.
Campañas de sensibilización, proyectos solidarios, programas educativos y acciones de voluntariado forman parte de una estrategia que busca generar un impacto positivo en el territorio. Iniciativas como la Semana Europea de la Movilidad o las campañas institucionales a lo largo del año refuerzan el mensaje de que el transporte público es una herramienta de inclusión, accesibilidad y sostenibilidad.
En una isla donde las distancias marcan el ritmo de la vida cotidiana, Global no solo conecta municipios. Conecta oportunidades, acerca a las personas a sus propósitos y contribuye a construir una sociedad más cohesionada y responsable.
Porque al final, cada trayecto no es solo un desplazamiento: es una conexión con el trabajo, con la familia, con la educación, con la vida y también es una conexión con un futuro mejor para todos y todas. Y en ese camino, la responsabilidad social también forma parte del viaje.
